EL ORÁCULO Simbolismo
A continuación, seguimos con la explicación simbólica de la carta El Oráculo. Esta carta transporta a los jugadores a los misterios del destino.
EL ORÁCULO
Una serpiente con dos cabezas en el medio de un acantilado, aparición desde otra realidad…
Símbolo de sabiduría; representa la comunión entre cielo y tierra, que en la cosmogonía Nahuatl simbolizaban lo espiritual y lo material. Reúne lo que vuela, lo sutil, lo celeste, y lo que repta, lo denso, lo terrestre; es decir, es la conjunción de los opuestos, un paradigma del proceso creativo, gracias al cual el Universo existe, y el hombre, como intermediario entre el cielo y la tierra, tiene la posibilidad de realizarse.
Imagen mitológica, la serpiente presenta la sabiduría oculta y actúa como intermediario que abre a otros niveles de percepción y de comprensión de la realidad.
En la ilustración, las escamas forman un motivo conocido como Cruz de Quetzalcóatl, dios azteca pájaro-serpiente que representa el impulso vital obtenido de la unificación de elementos opuestos.
La serpiente representa también, desde el Neolítico, la auto-regeneración. El cambio de piel encarna el eterno revivir en el ciclo interminable de vida-muerte-resurrección. La serpiente regresa de la muerte para ser mediadora entre ambos mundos: vida-muerte, cielo-tierra, materia-espíritu, luz-sombra, masculino-femenino….
La serpiente sugiere sangre fría, misterio, velocidad, duplicidad, desconfianza… y las dos cabezas recuerdan otra vez la polaridad y la duplicidad.
En el título, EL ORÁCULO es el adivinador y la respuesta que se obtiene a la hora de averiguar qué esperar del destino o de Lo Desconocido. La respuesta se alcanza a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo, o el vuelo de los pájaros, como lo interpretaban los antiguos romanos…), de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o de interpretaciones de símbolos sobre cartas, como el Tarot.
La serpiente era el símbolo del oráculo de Delfos o Pyto. Esta es otra relación entre el título, la imagen y la propuesta.
Aaaaaay!!! …el futuro… Siempre esa curiosidad… Si pudieras acceder a Lo Desconocido… a los poderes subterráneos… ¡Qué tentación!
La frase del demonio juega con la eterna fascinación del ser humano acerca de su destino. Frente a las incertidumbres del futuro, el hombre busca respuestas en lo esotérico en un intento de disminuir su angustia existencial. Y siempre le han atraído los «poderes» ocultos que le dan la respuesta.